Teléfono móvil, inoportuna compañía en la mesa

Barrera en la comunicación
García recomienda que el celular podrán dejarlo en el bolsillo, los caballeros; mientras que, las mujeres, lo guardarán en el bolso. En el caso de estar esperando una llamada urgente, siempre resultará útil pedir permiso

Hace pocos días estuve en un Centro Comercial de la ciudad, ya saben, de esas salidas que uno hace para romper la monotonía. En algún momento, mientas buscaba algún lugar donde vendieran pie de limón, me quedé mirando la feria de comida de aquel sitio y noté que, entre aquellos comensales, había un factor común: aproximadamente, de cada seis personas que comían en las mesas, al menos, dos de ellas hacían uso de su teléfono celular o smartphone mientras compartían el almuerzo.

Lo primero que pensé en aquel instante fue: Son personas muy ocupadas e importantes o sin  duda, estos aparatos se han convertido en una inoportuna compañía al momento de estar en la mesa. Y es que, considerando la segunda opción, la tecnología ha logrado alterar la socialización y la forma de comunicación entre humanos.

No me refiero, en lo absoluto, a que la tecnología es algo malo. Más bien me refiero al mal uso que le hemos dado,  a esa costumbre de mirar más a la pantalla del celular que a los acompañantes. Esto no es normal, ni correcto; pues, da lo mismo que sea nuestro teléfono móvil que el del otro, alguno acabará sonando (y en el momento menos oportuno, seguramente).

Al parecer, entramos en la era donde el teléfono móvil se ha convertido para muchos en una extensión más del cuerpo humano dejando a un lado, quizá, aquella misión de convertirse en una herramienta de trabajo para optar por el título de un arma agresiva e invasiva que nos amenaza constantemente. En general, esto es mal visto, pero hay veces en que ignorar por completo el teléfono no es posible. Para usarlo de la forma más educada posible, lo principal es pasar el perfil a vibración o al menos a tono de reunión, que suene en bajo volumen.

Una cosa es que los modales en la mesa se hayan “relajado” de forma notable y otra es que en la mesa no haya que guardar una mínima educación y compostura. El teléfono parece que tiene el permiso para saltarse estas normas; bueno, el teléfono no, el que hace uso de él. Nadie llega a la mesa de un restaurante y pone -o no debería hacerlo- sus pertenencias encima de ella, ¿Piénselo? Llegar y poner sobre la mesa las llaves, cartera, cortaúñas, limas, pastilleros, sombras de ojos, entre tantas cosas que Ud. lleve encima. ¿Por qué el teléfono móvil sí se pone encima de la mesa?

Según Oria García Ordás, profesora de la Escuela Internacional de Protocolo, lo correcto es que el teléfono móvil ni siquiera esté encima de la mesa. Los hombres lo podrán dejar en el bolsillo y las mujeres lo guardarán en el bolso. En el caso de estar esperando una llamada urgente, siempre resultará útil pedir permiso al resto de personas que están en la mesa para evitar molestias.

Por su parte, Andrew Przybylski, miembro del Departamento de Psicología de la Universidad de Essex, asegura que según estudios: “La presencia de un teléfono celular puede llevar a las personas a otros eventos fuera de su contexto social inmediato. Al hacerlo, pierden la atención sobre la experiencia interpersonal en la que se encuentran y se enfocan en otras preocupaciones”

Aprovechando las redes sociales le pregunto a mis amigos por Facebook ¿Consideran que el uso del teléfono celular en la mesa altera la socialización y la forma de comunicación interpersonal?

Daniela Guerra, responde: “Lo que ha sucedido es que la mayoría de las personas se comunica más a través de estos medios innovadores y se ha perdido lo delicioso de una buena conversación cara a cara, el disfrute de los gestos durante la narración de una buena historia y todo aquello que se puede aprovechar en medio de momentos como los de la comida.

Mientras que Carmen Romero, asegura: “Esta nueva enfermedad llamada celular o mejor dicho Blackberry limita mucho la posibilidad de la comunicación interpersonal.  Sin embargo, hay quienes como Alexandra Fernández Villarreal considera que el uso de teléfono móvil altera la socialización de una forma positiva: “Los espacios utilizados para conversar, como la mesa ahora son remplazados por espacios virtuales y más aun por los niños que han crecido junto con estas herramientas”.

“La gente olvidó disfrutar de la compañía de alguien al momento de comer, claro que afecta y mucho, al punto de destruir ese momento tan sagrado como es una buena comida al lado de ese ser que se esmeró por compartir contigo ese momento” puntualiza Freddy Castilla con referencia al tema de los teléfonos celulares en la mesa como si se tratara de un cubierto más.

Como toda herramienta, esta tecnología, ayuda a facilitar muchas tareas, pero tienen sus limitaciones. Las herramientas son eficaces si se usan de forma eficaz, para los fines que persiguen.

Nota: mientras se redactaba este artículo se evitó el uso del teléfono celular ¿y adivinen qué? ¡El mundo no se detuvo, todo siguió!


6 respuestas a “Teléfono móvil, inoportuna compañía en la mesa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s